Autor: Priscila Ugalde

Melancolía: Fase 3 Segunda parte

Melancolía: Fase 3 Segunda parte: Colofón Es el todo que le puede, el más allá del acá y nadie más lo comprende, la realidad que pareciera flota, pues jamás se toca, -¡Delirios malditos!-; dicta la sentencia apegada a la gragea, la que monitorean –dependencia-. Va que vaga con suplicio mientras a cinco minutos toda felicidad se designa, efímera, sin destino –todo ello en apariencia-. De noches la demencia aflora mientras que convulsiona, sin modorra se atolondra; propulsión de la tención pegada al sin razón, elevada a la pasión de toda admiración, admiración e idolatría de extinción -suicida-.  Se guarda la sensación que...

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El Noveno Complejo: Y es Familiar

Abstracto: “Siempre” Profunda cornada, de la zarpa a las fauces que con dilección, aquél, roza, ¡Cuernos malditos!, de fuego llenos, ¡Yerro a la luz!, ¡Placentero pitón!, Yo todo quiero que no tengo; Yo tengo que no quiero lo que tengo; Guardo que callo la falta que (me) condena, La pena que los “otros” sentencian, ¡Clemencia! Yo no quería, que quise gozar de todo lo que asemeja placer. Envuelve que cobija, del ocaso al alba, con su plumaje, ¡Calamidad revestida!, de vivencias nocturnas, ¡Trola brumosa!, ¡Dómine de las artes!,  Disciplinas muchas, que quiero no saber, no saber, qué quiero saber,...

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Melancolía: Fase 2 Primera parte

Melancolía: Fase 2 Primera parte Le aniquila que muere cada vez que no comprende; respira que revive cada vez que la fantasía le envuelve, -¡Ser ingenuo!; perfeccionista es, compulsivo también-. Transita que tropieza con la misma incertidumbre que tan sólo hace de sí alterar su Ser –crea que genera la mayor de las incertidumbres, tú, tú sólo te saboteas-. Es todo cuanto alimenta, es todo cuanto reprime que quiere; mas es inevitable, pues el recuerdo recae en cada selección y es acción –el prejuicio pesa-; tienes cuanto quieres, que no quieres en realidad; pues todo el tiempo aquejas -¿Acaso...

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Más allá de la validez

Cuánta validez de la boca llena de néctar emana, la misma que asemeja el orden de cada oración, ¡Bendito razonamiento! Aquel que responde a “mis” sentidos, ¿Acaso no basta con la dialéctica que resulta de cada repentino estrujar? Pues se materializa todo sostenimiento, no sólo a través de ello, sino también, por el sujeto: atento, activo, moderado; es decir, Es manifiesto. ¡Ojos embusteros! Veo que no miro; miro que veo Ambiguo, ¡Cuánto maldigo! Pues todo es especulativo Sentidos que guían la validez, los mismos que responden a toda pasión, que llenan de brillo, resplandecen a través del ventanal, cual...

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Prejuicio que enreda a la Testa: Fulgente Vehemencia

El Ser poseso halla el lugar donde enaltecer los fuegos clandestinos; Pese el advenimiento del Ser pujante, el Super Yo, que no es Yo; también, viceversa Pues envuelto en la barbarie se revuelca, volcado por la pasión, se Es ¡Indulgencia, ven a mí y quítame esta pena! -Perdone aquel que es su Ser y acepte la sed, hace tiempo, proclamada ajena, omisa- El Ser poseso halla el lugar donde enaltecer los fuegos abolidos; ¡Debo afligirme; pero no puedo qué debo! Estoy de luto ante el amante, para resanar la pena, ¡Luz de día; realidad infinita! -Sépase del tiempo, que...

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