Autor: Priscila Ugalde

Conexiones fortuitas: Fruto vacilante

Con celo se resguarda el repuesto; pues jirones precipitan espontáneamente Tal cual la tela, seda; suave acogedora, cálida demandante El cariño que exige, exige el velar de toda sustancia vertida ¡Ninguna faena más boyante que estos ojos sin anime cazan! Fortuitos encuentros; inopinado Ser. Entonces, entonces se compacta y permite toda aquella revelación El primero es sensato; el segundo prudente: Se “asecha(n)” y viceversa Deseos de pureza, de la virgen vista maestra; del casto revestido de arrebato El delirio de cada suspiro; la elocuencia de cada acción; la sorpresa de la divina providencia Pues del alma al alma se...

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De precipitaciones textuales a conjugaciones orales: Tácitas vibraciones

Sus palabras, más bien, derramaban tinta (hacen agua) cortan cabezas. John  Kraniauskas Cosmos a visión, sensaciones y percepción, células emergen empapadas de energía, incentivan reacciones, sabores, colores, magnitudes, éstas, en ocasiones internas; silencios en las entrañas aterrizan, náuseas, bochornos; u otras veces externas, goteos profundos, molestias espontaneas: umbrales, no precisamente devastadores. Campos infinitos y definidos, contexto: figura a espacios, amplios caminos. Embriaguez de la luna y las estrellas, de tiempos ajenos, de tiempos aquellos, esos repetitivamente necios, seriamente espontáneos, escandalosos incontrolables, estruendosos e involuntarios. Desenvuelta visión: distorsiones infinitas a lo largo de la coleta: amarrada, apretada, delineada, estructurada, simplemente...

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El Ser, siendo cuanto puede ser: “Somos” (el) silencio

Nacieron bajo las letras. Nació, germinó cuanto afecto castigó (castigaron) en el silencio, amante y criada prisionera; afectuoso, esclavo doblegado.   Existen: ellos hablan, ellos respiran, todo aquello que inspira el amor, -Caliéntese del alma y fiel a sus fuegos sea- el deseo de la virgen sin su temor ofrece, -Dispense la ruborización y vierta todo el corazón;                                                              apresure la cópula suave del alma al alma- suspiros a la postre, la hazaña pinta celestial, –Mientras que usted cantando hierve- toda pasión y deseo embulle, verdades divinas la lengüeta disemina, cavidades profundas: fértiles fusiones; alegrías de santos que “veo”,...

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Hambre de buey: Bulimia

Se tambalea constantemente la tierra, se mira borrosa la vida, gira en la cabeza, un flashback repentino, “me” parece ver a aquella niña de hace algunos años atrás. Al principio era espontaneo el mareo, ahora simplemente es absorbente, cuan seno profundo interviene galácticamente. Explicar cómo comenzó todo se ha vuelto todo un reto, quizás es aún parte de la obstinada negación. Aquel reflejo avergonzado, tímido y retraído, cuan señas corporales “me” acusan. El cuerpo que paulatinamente se esculpe, el que se amolda de acuerdo a la  ornamenta, disfrazarle a diario es un fastidio, nada le queda ¿o sí? ,...

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Apocalipsis: La “catástrofe” de lo “sagrado”

Esas profundidades chisporroteantes donde ya nada existe Rigodon Oídos sordos, hechos muchos e incontrolables, descarados a la luz de la luna, en consecuencia afecciones al son de la luz del día. De vez en cuando, entre textos sagrados “me pierdo”, atendiendo a “mí” deuda como penitente, de tal manera que acepto; pero siempre lo niego: contradicciones. Enfrento el castigo como buena profesa, fiel practicante; aunque,  ni el versículo final pareciera sanar, es abismal, gira, se revuelca, retoma, retroalimenta “me” recuerda cada uno de “mis” infames actos ¡Salvadme, libradme! Si oyes atentamente la voz de (…) tu Dios, y haces...

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